1. Cuerpo de la válvula: normalmente fabricada en acero inoxidable u otros materiales resistentes a la corrosión, con buena resistencia a la presión y a la corrosión.
2. Funcionamiento sencillo: Control remoto o automático mediante actuador eléctrico, sin intervención manual.
3. Buen rendimiento de estanqueidad: uso de juntas de alta calidad para garantizar que la válvula no presente fugas en estado cerrado.
4. Alta resistencia a la corrosión: el cuerpo y el núcleo de la válvula están fabricados con materiales resistentes a la corrosión, adecuados para diversos medios corrosivos.
5. Larga vida útil: Un diseño racional y materiales de alta calidad garantizan una larga vida útil y un rendimiento estable de la válvula.