Cuerpo de la Válvula: Normalmente fabricada en acero inoxidable u otros materiales resistentes a la corrosión, con buena resistencia a la presión y a la corrosión.
Operación Fácil: Control remoto o automático mediante actuador eléctrico, sin intervención manual.
Buen rendimiento de sellado: Uso de juntas de alta calidad para garantizar que la válvula no presente fugas en estado cerrado.
Fuerte resistencia a la corrosión: El cuerpo y el núcleo de la válvula están fabricados con materiales resistentes a la corrosión, adecuados para diversos medios corrosivos.
Duración de servicio: Un diseño racional y materiales de alta calidad garantizan una larga vida útil y un rendimiento estable de la válvula.